dilluns, 9 de maig del 2011

Un error corregido.

Aquel científico necesitaba saber que sucedería si en la máquina del tiempo retrocedía al momento en que sus padres estaban por conocerse e impedía la relación. Peró aún así, asumió el riesgo, se metió en la máquina del tiempo y le dió a un año al azar del pasado. La máquina empezó a hacer ruidos y de repente se vió en el aire durante dos segundos, pero finalmente notó como volvió a tocar el suelo.

 Al salir de la máquina, se vió envuelto en un bosque lleno de arboles, junto con mucha gente merendando en mesas de pic-nic. Por fin vió a dos personas hablando, a las que reconocío enseguida, sus padres. Había llegado minutos después de que se hubieran conocido y ahora estaban charlando tranquilamente. No había impedido nada y había corregido un error que se habría podido producir por culpa de aquella máquina del tiempo.

Se volvió a subir a la máquina y regresó a su época. Nada más llegar la quemó   para que no pudiera causar mas errores.

                                                         FIN

dilluns, 2 de maig del 2011

Competición de carros en el Olimpo.

Ayer por la tarde en la biblioteca, cuando ya casi no quedaba nadie, me dispuse a buscar información sobre los dioses olímpicos para el día siguiente. Me pasé unos 35 minutos para encontrar aquella información. Al acabar de copiarla en el cuaderno me dispuse a dejar el libro en su sitio cuando me llamó la atención un libro con la tapa dorada titulada: Competición de carros en el olimpo. Repentinamente sentí un deseo de llevármelo, y 5 minutos antes que la biblioteca cerrara, me lo llevé prestado.

Por la noche empecé a leerlo. Para mi sorpresa, nada más abrir el libro una destelleante luz se filtró en mis ojos y perdí el sentido. Al despertarme me vi encima de un carro azul brillante adornado con tridentes de todos los tamaños y frente a mi, conduciendo el carro había un hombre de mediana edad y con una túnica azul.

Finalmente lo comprendí, me había introducido en el libro y estaba acompañando a Poseidón, el diós de los mares, en su carro. Íbamos en 3ª posición, con Ares, el diós de la guerra y en primer lugar Zeus, diós de los dioses, del cielo y el trueno. Al pasar por la meta vi que nos faltaba una vuelta para finalizar la carrera. De repente apareció  al lado mía una lanza y un escudo, aunque no sabía como se utilizaba, me preparé.

Adelantamos facilmente a Ares pero cuando le tocó el turno de  Zeus en la última curva estuvo apunto de darme con su lanza en la cara pero di gracias a que  lo esquivé y cuando él se ddescuidó, Poseidón lo adelantó y ganamos la carrera.

Lo último que recuerdo es que nada más pasar la línia de meta me volví a encontrar en mi habitación. Pensé que había sido un sueño así que me fui a dormir.
                                               

                                                          FIN