Ahora Ana va a tercero y sigue con su material desaparecido. Pero a la semana de empezar el curso apareció en el escritorio del profesor todo lo desaparecido como por arte de magia sin que nadie supiera ni como ni quien.
Paula Hernández
dimarts, 13 de setembre del 2011
El misterio del material escolar
Era 14 de septiembre y Ana empezaba 1º de la ESO en un instituto nuevo. El curso empezó y Ana hizo amigas con las que pasaba mucho rato. Las clases iban bien aunque eran más difíciles que en primaria, aunque Ana fue tirando. Pero unos sucesos extraños empezaron a ocurrir en las clases. Los lapices, bolis, gomas y todo tipo de material escolar fue desapareciendo. Los profesores no se lo tomaron enserio hasta que a ellos les pasó lo mismo. Convocaron asambleas e hicieron todo lo posible para encontrar al culpable pero el curso acabó y nadie lo desenmascaró.
dimecres, 31 d’agost del 2011
La primera aventura de los cinco, Capítulo IX, Un gran reconocimiento
- ¡Ya es el último día de campamento!-exclamó Sandra.
- Vaya aventura que hemos vivido- dijo Maria.
- Y no estaríamos aquí ahora si Toby no nos hubiese traido ayuda- dijo Alicia mientras abrazaba a su nueva mascota- es el mejor perro del mundo.
- Lo malo es que nos tenemos que despedir de Leonor- dijo Pablo cambiando de tema.
- Hablando de la reina de Roma- dijo Lucia mientras Leonor se acercaba.
- Hola chicos- dijo la sonriente rubita- ya me han devuelto mi pulsera de oro. Al parecer, Luís aprovechaba cuando los campistas y profesores se iban de excursión para robar en las cabañas de estos. Después lo escondían en la cueva donde estuvimos. Gracias por ayudarme a recuperar mi pulsera. Por eso una persona quiere hablar con vosotros. Siguieron a Leonor y vieron a los reyes y a los príncipes que los esperaban en la entrada. Los niños y Toby se acercaron.
- Buenos días sus majestades- dijeron todos tímidamente mientras hacían una reverencia un poco extraña.
- Me gustaría daros las gracias por todo lo que habeis hecho por mi nieta.
- Por eso nos gustaría daros esto- siguió el principe.
El principe les colgo sobre el cuello una medalla de oro a cada uno.
- Muchísimas gracias- dijo Lucia en representación de todo el grupo.
- Yo creo que el héroe de toda esta aventura ha sido Toby- dijo Alicia.
- Y por eso le vamos a dar este collar para perros de plata.
Siguieron hablando muy emocionados, dijeron adiós a Leonor y a su família y luego se metieron en el autobús de vuelta a casa. Al llegar a sus hogares todos los padres se enorgullecieron de sus hijos por la aventura que acababan de pasar.
Que bien que se lo pasan los cinco juntos.
Fin
- Vaya aventura que hemos vivido- dijo Maria.
- Y no estaríamos aquí ahora si Toby no nos hubiese traido ayuda- dijo Alicia mientras abrazaba a su nueva mascota- es el mejor perro del mundo.
- Lo malo es que nos tenemos que despedir de Leonor- dijo Pablo cambiando de tema.
- Hablando de la reina de Roma- dijo Lucia mientras Leonor se acercaba.
- Hola chicos- dijo la sonriente rubita- ya me han devuelto mi pulsera de oro. Al parecer, Luís aprovechaba cuando los campistas y profesores se iban de excursión para robar en las cabañas de estos. Después lo escondían en la cueva donde estuvimos. Gracias por ayudarme a recuperar mi pulsera. Por eso una persona quiere hablar con vosotros. Siguieron a Leonor y vieron a los reyes y a los príncipes que los esperaban en la entrada. Los niños y Toby se acercaron.
- Buenos días sus majestades- dijeron todos tímidamente mientras hacían una reverencia un poco extraña.
- Me gustaría daros las gracias por todo lo que habeis hecho por mi nieta.
- Por eso nos gustaría daros esto- siguió el principe.
El principe les colgo sobre el cuello una medalla de oro a cada uno.
- Muchísimas gracias- dijo Lucia en representación de todo el grupo.
- Yo creo que el héroe de toda esta aventura ha sido Toby- dijo Alicia.
- Y por eso le vamos a dar este collar para perros de plata.
Siguieron hablando muy emocionados, dijeron adiós a Leonor y a su família y luego se metieron en el autobús de vuelta a casa. Al llegar a sus hogares todos los padres se enorgullecieron de sus hijos por la aventura que acababan de pasar.
Que bien que se lo pasan los cinco juntos.
Fin
dimarts, 30 d’agost del 2011
La primera aventura de los cinco, Capitulo VIII, una salvación
Mientras estaban pensando que hacer, oyeron el ruido de un mordisqueo. Se dieron la vuelta y vieron que Toby estaba mordiendo la cuerda para desatarse.A los cinco minutos, ya se había desatado. Los ladrones habían sido tan estúpidos como para no pensar que Toby podía desatarse.
- Toby-dijo Alicia-ve al campamento y pide ayuda a la directora, ¿entendido?
- ¡Guau!- ladró Toby mientras corría hacia la salida.
- Seguro que dentro de veinte minutos vuelve con ayuda- aseguró Pablo.
Se pusieron a hablar y se fueron animando los unos a los otros mientras esperaban a Toby con ayuda.
Mientras tanto, el perro había seguido el olor de los ladrones y había conseguido salir del pasadizo.
Al parecer, la salida del túnel salía por otra madriguera grande en la colina norte al lado del campamento. Toby corrió hasta el campamento, concretamente al despacho de la directora y empezóa ladrar muy fuerte.
- ¿Que te pasa Toby?- preguntó la directora- ¿donde están los demás?, ¿quieres que te siga?
- ¡Guau!- dijo Toby, y echó a correr con la directora y Marta, la monitora, por el bosque.
Toby las llevó por el camino más corto, la madriguera de salida y las condujo con la linterna que llevaba Marta hasta la sala donde estaban los demás.
-¡Niños!- exclamó la directora- ¿que hacéis aquí?
Con la ayuda de Marta, la directora los desató. Después de ser desatados, Lucia explicó su emocionante relato lo más rápido posible. Primero, llamaron a la policía sin perder tiempo para que fueran en busca de Luís y su compañero. Luego todos alabaron a Toby y a los dos días les informaron de que habían sido encontrados y esposados.
Los días que faltaban del campamento pasaron con normalidad y muy rápido, ya que se lo pasaron estupendamente, aunque lo más emocionante llegó el último día...
- Toby-dijo Alicia-ve al campamento y pide ayuda a la directora, ¿entendido?
- ¡Guau!- ladró Toby mientras corría hacia la salida.
- Seguro que dentro de veinte minutos vuelve con ayuda- aseguró Pablo.
Se pusieron a hablar y se fueron animando los unos a los otros mientras esperaban a Toby con ayuda.
Mientras tanto, el perro había seguido el olor de los ladrones y había conseguido salir del pasadizo.
Al parecer, la salida del túnel salía por otra madriguera grande en la colina norte al lado del campamento. Toby corrió hasta el campamento, concretamente al despacho de la directora y empezóa ladrar muy fuerte.
- ¿Que te pasa Toby?- preguntó la directora- ¿donde están los demás?, ¿quieres que te siga?
- ¡Guau!- dijo Toby, y echó a correr con la directora y Marta, la monitora, por el bosque.
Toby las llevó por el camino más corto, la madriguera de salida y las condujo con la linterna que llevaba Marta hasta la sala donde estaban los demás.
-¡Niños!- exclamó la directora- ¿que hacéis aquí?
Con la ayuda de Marta, la directora los desató. Después de ser desatados, Lucia explicó su emocionante relato lo más rápido posible. Primero, llamaron a la policía sin perder tiempo para que fueran en busca de Luís y su compañero. Luego todos alabaron a Toby y a los dos días les informaron de que habían sido encontrados y esposados.
Los días que faltaban del campamento pasaron con normalidad y muy rápido, ya que se lo pasaron estupendamente, aunque lo más emocionante llegó el último día...
dilluns, 29 d’agost del 2011
La primera aventura de los cinco, capitulo VII, Atrapados.
Los conejos se metieron en una gran madriguera muy extraña y Toby también se metió. Unos minutos más tarde llegaron los demás.
- ¡Se ha metido en la madriguera!- exclamó Alicia-.¡TOBY, TOBY!, ¿estas ahí?
-¡Guau!,¡Guau!- se escuchó.
- ¡Ahora voy a buscarte!
- No, Alicia, no entres- dijo Lucia.
Alicia se metió para mirael fondo y resbaló y cayo por una especie de tobogán.
- ¡¡¡AAAHHH!!!- gritó.
- Vamos a buscarla- dijo Pablo.
Todos se fueron metiendo uno a uno dentro de la madriguera. Fueron callendo de uno en uno en una especie de tunel que iba a parar a un pasillo lleno de antorchas.
- ¿Donde estamos?- pregunto Sandra.
- Al parecer en un tunel subterranio-contestó Maria.
- Sigamos las antorchas, haber si encontramos una salida- sugirió Lucia.
Empezaron a caminar durante diez minutos hasta que llegaron a una explanada circular donde allarón montones de riquezas, más de las que ellos habían visto en su vida; tesoros de incalculable valor, rubies, diamanates...
-¡¡Aaaalaaaa!!- dijeron todos.
- Son joyas robadas- dijo Lucia- mira Sandra, te acuerdas del coyar que vimos que habían robado, pues es este.
- Es verdad- contestó Sandra.
- Seguro que es aquí donde está mi pulsera de oro- aseguró Leonor.
- Sí, pero ¿quien o quienes las robaron?- preguntó Pablo.
- Inspeccionesmos- dijo Maria.
Se pusieron a buscar largo rato hasta que oyeron unos pasos que se acercaban.
- Viene alguien- dijo Lucia- ¡¡esconderos donde podais!!
Se fueron escondiendo en diferentes sitios; detrás de todos los baules, montones de monedas... Alcia hizo una mueca a Toby para que no hiciera ningunruido y todos aguardaron para ver la cara de los ladrones. Estos entraron por donde los nniños habían entrado hacía unos instantes. Primero entró un hombre corpulento y, al pareces, muy fuerte y detrás de él apareció un hombre flaco, pero robusto con una mirada que escalofrió a todos. En ese instante, todos lo reconocieron, ¡era Luís, el monitor del campamento! Los dos hombres empezaron a hablar.
- ¿Como sacaremos todos los tesoros de aquí?- Preguntó el primer hombre.
- Con mucha paciencia- contestó Luís. Cuando lo saquemos todo lo esconderé en algún lugar del campamento...
Su frase fue interrumpda por un estornudo que venía de detrás de los sacos.
- ¿Quien anda ahí?- preguntó Luís.
Emezaron a buscar entre las riquezas hasta que los encontraron. Cuando cogieron a Alicia, Toby se abalanzó sobro el hombre, hechando a Alicia a un lado. Luís le apuntó con una pistola.
- Dile a tu perro que vaya contigo o sinó lo llevo al otro mundo de un disparo- dijo Luís.
Alicia, muy asustada le llamó y el perro acudió a su llamada.
- Vaya vaya- continuó Luís- pero si son los niñatos que llegan tarde a todos lados del campamento.
- Lo sabemos todo- dijo Lucia- sabemos que son robadas. Llamaremos a la policia.
- La verdad, no se como lo vais a conseguir si os vais a quedar aquí hasta el resto de vuestros días.
Cojieron a todos los niños y al perro, y los ataron con fuerza.
- No te saldrás con la tuya- exclamó el furioso Pablo.
- Mira como lo hago, ahora nos llevamos los tesoros, que hemos robado metidos en sacos, cojemos el barco que va hacia el extrangeron y podremos disfrutar de la buena vida, y nadie me lo impedirá.
- Nosotros lo haremos- dijo Maria.
- Ya lo veo, adioooos.
Los dos hombres se fueron alejando y los chicos se quedaron pensando que hacer.
- ¡Se ha metido en la madriguera!- exclamó Alicia-.¡TOBY, TOBY!, ¿estas ahí?
-¡Guau!,¡Guau!- se escuchó.
- ¡Ahora voy a buscarte!
- No, Alicia, no entres- dijo Lucia.
Alicia se metió para mirael fondo y resbaló y cayo por una especie de tobogán.
- ¡¡¡AAAHHH!!!- gritó.
- Vamos a buscarla- dijo Pablo.
Todos se fueron metiendo uno a uno dentro de la madriguera. Fueron callendo de uno en uno en una especie de tunel que iba a parar a un pasillo lleno de antorchas.
- ¿Donde estamos?- pregunto Sandra.
- Al parecer en un tunel subterranio-contestó Maria.
- Sigamos las antorchas, haber si encontramos una salida- sugirió Lucia.
Empezaron a caminar durante diez minutos hasta que llegaron a una explanada circular donde allarón montones de riquezas, más de las que ellos habían visto en su vida; tesoros de incalculable valor, rubies, diamanates...
-¡¡Aaaalaaaa!!- dijeron todos.
- Son joyas robadas- dijo Lucia- mira Sandra, te acuerdas del coyar que vimos que habían robado, pues es este.
- Es verdad- contestó Sandra.
- Seguro que es aquí donde está mi pulsera de oro- aseguró Leonor.
- Sí, pero ¿quien o quienes las robaron?- preguntó Pablo.
- Inspeccionesmos- dijo Maria.
Se pusieron a buscar largo rato hasta que oyeron unos pasos que se acercaban.
- Viene alguien- dijo Lucia- ¡¡esconderos donde podais!!
Se fueron escondiendo en diferentes sitios; detrás de todos los baules, montones de monedas... Alcia hizo una mueca a Toby para que no hiciera ningunruido y todos aguardaron para ver la cara de los ladrones. Estos entraron por donde los nniños habían entrado hacía unos instantes. Primero entró un hombre corpulento y, al pareces, muy fuerte y detrás de él apareció un hombre flaco, pero robusto con una mirada que escalofrió a todos. En ese instante, todos lo reconocieron, ¡era Luís, el monitor del campamento! Los dos hombres empezaron a hablar.
- ¿Como sacaremos todos los tesoros de aquí?- Preguntó el primer hombre.
- Con mucha paciencia- contestó Luís. Cuando lo saquemos todo lo esconderé en algún lugar del campamento...
Su frase fue interrumpda por un estornudo que venía de detrás de los sacos.
- ¿Quien anda ahí?- preguntó Luís.
Emezaron a buscar entre las riquezas hasta que los encontraron. Cuando cogieron a Alicia, Toby se abalanzó sobro el hombre, hechando a Alicia a un lado. Luís le apuntó con una pistola.
- Dile a tu perro que vaya contigo o sinó lo llevo al otro mundo de un disparo- dijo Luís.
Alicia, muy asustada le llamó y el perro acudió a su llamada.
- Vaya vaya- continuó Luís- pero si son los niñatos que llegan tarde a todos lados del campamento.
- Lo sabemos todo- dijo Lucia- sabemos que son robadas. Llamaremos a la policia.
- La verdad, no se como lo vais a conseguir si os vais a quedar aquí hasta el resto de vuestros días.
Cojieron a todos los niños y al perro, y los ataron con fuerza.
- No te saldrás con la tuya- exclamó el furioso Pablo.
- Mira como lo hago, ahora nos llevamos los tesoros, que hemos robado metidos en sacos, cojemos el barco que va hacia el extrangeron y podremos disfrutar de la buena vida, y nadie me lo impedirá.
- Nosotros lo haremos- dijo Maria.
- Ya lo veo, adioooos.
Los dos hombres se fueron alejando y los chicos se quedaron pensando que hacer.
divendres, 26 d’agost del 2011
La primera aventura de los Cinco, capítulo V, el robo.
Después de tan larga noche, los siete, contando con Toby, cenareon un poco y se metieronen sus cabañas a dormir. Toby durmió en los pies de Alicia, su nueva dueña. Leonor también se metió en su cabaña a dormir.
A la mañana siguiente les dijeron que los miercoles de campamento, todos se iban a hacer una excursión por la parte este de las del bosque del campamento Daila.
- Que emocionante-dijo el entusiasmado Pablo-. Pasaremos toda la mañana allí, comeremos y luego nos volveremos.
- Y lo mejor de todo- continuó Alicia mientras acariciaba la cabeza del perro-, es que Toby puede venir con nosotros.
- La verdad es que tuviste mucha suerte al podértelo quedar- dijo Sandra.
- Lo se, y me encanta.
Y así se pasaron toda la excursión, hablando y riendo. Al llegar al sitio acordado todo el mundo se sentó y empezó a comer todos formando un círculo. Entre todos se turnaron y cada uno fue contando un chiste. Al acabar, exploraron un poco y luego volvieron al campamento. Mientras volvían, Leonor les contó un secreto.
- Debajo de mi colchon tengo una pulsera de oro que les dan a todas las infantas. Me dijeron que era de un valor incalculable. La llevo a todas partes pero hoy la he dejado en la cabaña para que no se extraviara. Cuando lleguemos al campamento os la enseñaré- dijo en tono bajo.
- ¡Que bien!- dijo Lucia.
- ¿No es un poco agobiante ser infanta?- preguntó Maria.
- Aveces- contestó Leonor.
- ¿Y como has podido venir a este campamento sin que nadie te reconociera?- le dijo Sandra.
- La verda, ha sido un poco difícil...
Y así se pasaron hablando hasta que llegaron al campamento. Al llegar, fueron a la cabaña de Leonor, que como no, compartía con más gente, al igual que los cinco. Con disimulo metió la mano debajo del colchón. De repente, su rostro palideció y empezó a mover con fuerza el colchón y a mirar hacía el suelo.
- ¡No está!- chilló la desesperada Leonor- ¡Me la han robado!
- Vale- dijo Lucia- que todo el mundo se calme, sobre todo tú, Leonor. Lo primero que hay que hacer es avisar lo más rápido que podamos a la directora.
- ¿Y a que esperamos?- preguntó Maria.
La directora, al parecer se lo tomó más enserio de lo que pensaban y convocó una asamblea con todos los campistas y monitores, y sin delatar la identidad de Leonor dijo:
- A vuestra compañera Leo le han robado una cadena de oro. Me gustaría que el culpable se levantara y viniera aquí.
Nadie se movió de donde estaba.
- Puesto que el culpable no ha confesado- siguió la directora- voy a tener que suspender las actividades de esta tarde.
- Oooooh- dijeron todos los campistas en tono triste.
- Si alguien tiene algo que decir respecto al asunto que venga a mi despacho.
Antes de que la directora se fuera, los seis fueron a hablar con ella.
- Perdone- empezó Pablo-, pero Leonor está muy movida con todo esto y se nos ha ocurrido ir a dar un paseo por el campo para que se olvide un poco del asunto. Si a usted le parece bien volveremos antes de la cena.
- Me parece una buena idea- contestó la directora-. Así se pondrá airear un poco. Yo ya me encargaré de lo demás. Ya veres como se arregla.
- Muchas gracia- dijo Leonor.
Cojieron suscosas para poder hacer una merienda, se despidieron de la directora, alquilaron las bicicletas y se fueron pedaleando, con Toby detrás de ellos. Esta vez fueron por el norte-oeste y al ver una explanada muy arriba pedalearon hasta ella. Merendaron un poco y se pusieron a hablar y a reir mientras veían como Toby intentaba cazar conejos.
- ¿Dejamos las bicis aquí y exploramos un poco?- sugirió Sandra.
- Vale- contestaron todos.
Se fueron a explorar en el bosque con Toby delante cuando empezó a correr detrás de unos cuantos conejos que pasaban corriendo. Detrás de Toby fue Alicia y detrás de ella los demás.
A la mañana siguiente les dijeron que los miercoles de campamento, todos se iban a hacer una excursión por la parte este de las del bosque del campamento Daila.
- Que emocionante-dijo el entusiasmado Pablo-. Pasaremos toda la mañana allí, comeremos y luego nos volveremos.
- Y lo mejor de todo- continuó Alicia mientras acariciaba la cabeza del perro-, es que Toby puede venir con nosotros.
- La verdad es que tuviste mucha suerte al podértelo quedar- dijo Sandra.
- Lo se, y me encanta.
Y así se pasaron toda la excursión, hablando y riendo. Al llegar al sitio acordado todo el mundo se sentó y empezó a comer todos formando un círculo. Entre todos se turnaron y cada uno fue contando un chiste. Al acabar, exploraron un poco y luego volvieron al campamento. Mientras volvían, Leonor les contó un secreto.
- Debajo de mi colchon tengo una pulsera de oro que les dan a todas las infantas. Me dijeron que era de un valor incalculable. La llevo a todas partes pero hoy la he dejado en la cabaña para que no se extraviara. Cuando lleguemos al campamento os la enseñaré- dijo en tono bajo.
- ¡Que bien!- dijo Lucia.
- ¿No es un poco agobiante ser infanta?- preguntó Maria.
- Aveces- contestó Leonor.
- ¿Y como has podido venir a este campamento sin que nadie te reconociera?- le dijo Sandra.
- La verda, ha sido un poco difícil...
Y así se pasaron hablando hasta que llegaron al campamento. Al llegar, fueron a la cabaña de Leonor, que como no, compartía con más gente, al igual que los cinco. Con disimulo metió la mano debajo del colchón. De repente, su rostro palideció y empezó a mover con fuerza el colchón y a mirar hacía el suelo.
- ¡No está!- chilló la desesperada Leonor- ¡Me la han robado!
- Vale- dijo Lucia- que todo el mundo se calme, sobre todo tú, Leonor. Lo primero que hay que hacer es avisar lo más rápido que podamos a la directora.
- ¿Y a que esperamos?- preguntó Maria.
La directora, al parecer se lo tomó más enserio de lo que pensaban y convocó una asamblea con todos los campistas y monitores, y sin delatar la identidad de Leonor dijo:
- A vuestra compañera Leo le han robado una cadena de oro. Me gustaría que el culpable se levantara y viniera aquí.
Nadie se movió de donde estaba.
- Puesto que el culpable no ha confesado- siguió la directora- voy a tener que suspender las actividades de esta tarde.
- Oooooh- dijeron todos los campistas en tono triste.
- Si alguien tiene algo que decir respecto al asunto que venga a mi despacho.
Antes de que la directora se fuera, los seis fueron a hablar con ella.
- Perdone- empezó Pablo-, pero Leonor está muy movida con todo esto y se nos ha ocurrido ir a dar un paseo por el campo para que se olvide un poco del asunto. Si a usted le parece bien volveremos antes de la cena.
- Me parece una buena idea- contestó la directora-. Así se pondrá airear un poco. Yo ya me encargaré de lo demás. Ya veres como se arregla.
- Muchas gracia- dijo Leonor.
Cojieron suscosas para poder hacer una merienda, se despidieron de la directora, alquilaron las bicicletas y se fueron pedaleando, con Toby detrás de ellos. Esta vez fueron por el norte-oeste y al ver una explanada muy arriba pedalearon hasta ella. Merendaron un poco y se pusieron a hablar y a reir mientras veían como Toby intentaba cazar conejos.
- ¿Dejamos las bicis aquí y exploramos un poco?- sugirió Sandra.
- Vale- contestaron todos.
Se fueron a explorar en el bosque con Toby delante cuando empezó a correr detrás de unos cuantos conejos que pasaban corriendo. Detrás de Toby fue Alicia y detrás de ella los demás.
dilluns, 22 d’agost del 2011
La primera aventura de los cinco, Capitulo V, Toby
Las más pequeñas se fueron a buscar animales para no molestar mientras los demás empezaron a hablar. A la media hora, se oyó un ruido extraño detrás de los arbustos que hizo que todos dieran un brinco. Al principio pensaron que erann las pequeñas y no les hicieron caso, pero, al ver a las niñas jugando en otro lado, no tuvieron más remedio que ir a mirar.
De repente salió un perro, de raza Collin, se tiró encima de Alicia y empezó a lamerle la cara.
- ¡Para, para!- exclamó Alicia-. ¡Que me haces cosquillas!
Al decir esto, el perro se apartó.
- Sientate- dijo pablo. Y el perro se sentó.
- La patita- dijo Lucia. El perro le dió la patita.
- ¡Qué obediente!- exclamó Alicia- ¿Tienes dueño?. El perro gimió y se tumbó.
- Al parecer, no-contestó Pablo.
- ¿Y si nos lo llevamos con nosotros?- preguntó Lucia- . Parece un buen perro y además es muy obediente.
- ¿Si nos lo llevamos a casa, quien lo cuidará?- preguntó, preocupada Alicia.
- Yo ya tengo a mi hermana...- dijo Pablo.
- Y yo la mía...- siguió Lucia-. ¿ Y si te lo quedas tú?- le dijo a Alicia- Piensalo, no tienes hermanos y en tu casa te aburres sola.
- Es verdad. Me lo quedaré. Me encanta este perro.
Mientras hablaban, las demás se acercaron.
- Que perro más bonito- dijo Sandra.
Todas empezaron a acariciar al perro, el cual movía la cola alegremente.
- ¿De quien es?- preguntó Maria.
- Ahora es mió- dijo Alicia con orgullo-. Eso, si mis padres me dejan.
- ¿Y como se llamará?- preguntó Leonor.
- Es verdad- prosiguió Alicia.-No lo había pensado.
- ¿Y si le llamas Luna?- preguntó Sandra.
- ¡¡¡Noooo!!!-dijeron todos.
- ¿Y Toby?- sugirió Maria.
- ¡Eso es!- exclamó Alicia.- Se llamará Toby.
- ¿Creeis que le dejarán quedarse el perro?- preguntó Lucia.
- Eso espero- le contestó Pablo.
- Los intentaremos convencer, cueste lo que cueste- insistió Alicia.
- ¿Volvemos hacia el campamento?- pregunto Leonor.- se está haciendo tarde.
- Sí, mejor- contestó Sandra.- No me apetece que el antipático de Luís nos vuelva a hechar la bronca.
Cogieron las bicicletas y volvieron al campamento, con Toby al lado de Alicia. Las devolvieron y fueron al despacho de la directora y empezaron a hablar con ella.
- Perdone si le molestamos- empezó Alicia.- Hemos ido a pasear y nos hemos encontrado a este perro solo sin dueño- continuó, señalando a Toby-. Es muy obediente y me gustaría quedarmela y que se quedase en el campamento con nosotros. Hemos venido a pedirle permiso y para llamar a mis padres, si usted em lo permite.
- Me parece una buena idea- contestó la directora-. Si tus padres lo consienten, la perra es tuya.
Alicia llamó a sus padres después de una larga espera, le dieron permiso para quedarse con los cinco.¡Que alegría!
De repente salió un perro, de raza Collin, se tiró encima de Alicia y empezó a lamerle la cara.
- ¡Para, para!- exclamó Alicia-. ¡Que me haces cosquillas!
Al decir esto, el perro se apartó.
- Sientate- dijo pablo. Y el perro se sentó.
- La patita- dijo Lucia. El perro le dió la patita.
- ¡Qué obediente!- exclamó Alicia- ¿Tienes dueño?. El perro gimió y se tumbó.
- Al parecer, no-contestó Pablo.
- ¿Y si nos lo llevamos con nosotros?- preguntó Lucia- . Parece un buen perro y además es muy obediente.
- ¿Si nos lo llevamos a casa, quien lo cuidará?- preguntó, preocupada Alicia.
- Yo ya tengo a mi hermana...- dijo Pablo.
- Y yo la mía...- siguió Lucia-. ¿ Y si te lo quedas tú?- le dijo a Alicia- Piensalo, no tienes hermanos y en tu casa te aburres sola.
- Es verdad. Me lo quedaré. Me encanta este perro.
Mientras hablaban, las demás se acercaron.
- Que perro más bonito- dijo Sandra.
Todas empezaron a acariciar al perro, el cual movía la cola alegremente.
- ¿De quien es?- preguntó Maria.
- Ahora es mió- dijo Alicia con orgullo-. Eso, si mis padres me dejan.
- ¿Y como se llamará?- preguntó Leonor.
- Es verdad- prosiguió Alicia.-No lo había pensado.
- ¿Y si le llamas Luna?- preguntó Sandra.
- ¡¡¡Noooo!!!-dijeron todos.
- ¿Y Toby?- sugirió Maria.
- ¡Eso es!- exclamó Alicia.- Se llamará Toby.
- ¿Creeis que le dejarán quedarse el perro?- preguntó Lucia.
- Eso espero- le contestó Pablo.
- Los intentaremos convencer, cueste lo que cueste- insistió Alicia.
- ¿Volvemos hacia el campamento?- pregunto Leonor.- se está haciendo tarde.
- Sí, mejor- contestó Sandra.- No me apetece que el antipático de Luís nos vuelva a hechar la bronca.
Cogieron las bicicletas y volvieron al campamento, con Toby al lado de Alicia. Las devolvieron y fueron al despacho de la directora y empezaron a hablar con ella.
- Perdone si le molestamos- empezó Alicia.- Hemos ido a pasear y nos hemos encontrado a este perro solo sin dueño- continuó, señalando a Toby-. Es muy obediente y me gustaría quedarmela y que se quedase en el campamento con nosotros. Hemos venido a pedirle permiso y para llamar a mis padres, si usted em lo permite.
- Me parece una buena idea- contestó la directora-. Si tus padres lo consienten, la perra es tuya.
Alicia llamó a sus padres después de una larga espera, le dieron permiso para quedarse con los cinco.¡Que alegría!
divendres, 19 d’agost del 2011
La primara aventura de Los cinco, Capitulo III Una excursión por la tarde
"¡Arriba todo el mundo! Tenéis una hora para desayunar en la cafeteria y a las nueve y media todos los campistas en el centro del campamento para que Luís os de las hojas con los horarios".- se oyó por el megáfono.
La primera en levantarse al oir el sonido fue Alicia.
- Venga chicos dijo la entusiasmada Alicia- que nos queda un largo día por disfrutar.
- Es verdad- siguió Maria levantandose de golpe- además, tengo ganas de ver nuestro nuevo horario para saber que nos toca hoy.
Poco a poco se fueron levantando.
- ¡¡Ooooah!!- exclamó Lucia mientras salían de la cafeteria- que sueño que tenía.
- Es que tú siempre tienes sueño- se burló Pablo.
Todos rieron.
Esto es lo que me gusta -continuó Sandra- levantarme por la mañana temprano, desayunar y reirme un poco.
Mientras iban al centro del campamento vieron que Leonor salía de su cabaña y fueron a saludarla.
- Hola -saludaron todos a la vez.
- Hola chicos- les contestó la sonriente rubita.
- ¿Tú tambien vas a buscar el horario? -le preguntó Maria.
- ¡Pues claro!- contestó Leonor riendo. -Si voy en vuestro grupo.
- Es verdad- rió Maria.
- ¿Vienes con nosotros a hacer las actividades? -Preguntó Alicia.
- De acuerdo, será divertido.
Todos fueron a por los horarios. Al llegar, vieron que Luís no estaba muy contento.
- Habeis llegado tarde.-Dijo luis en tono cortante.
- Lo siento- siguió Lucia-. Nos retrasamos un poco...
- ¡No hay excusas que valgan! La próxima vez os castigaré a todos. ¿Entendido?
- Siiiii...- dijeron en tono bajo.
-Y ahora id corriendo a la actividad que os toca, o tambien llegareis tarde.
Luís les dió el horario y los seis salieron corriendo.
- ¿Adonde se supone que vamos?- le preguntó Sandra a Pablo, que era el que llevaba el mapa.
- A la pista blanca del campamento.
-Eso significa- siguió Sandra-. Que hoy toca...
- ¡¡¡¡Futbool!!!- Exclamaron todos contentos.
- Que bien que lo pasaremos- dijo Pablo.
Al llegar al campo se dividieron en dos grupos y se pusieron a jugar. Al finalizar fueron a lavarse para comer.
- ¿Sabeis que nos toca después de comer?- preguntó la intrigada Alicia mientras comían.
- Haber haber...- dijo Sandra mientras cogía la hoja con el horario-. Tenemos toda la tarde libre para hacer lo que queramos.
- ¿Y si hacemos una excursión por la tarde por las montañas, cogemos la merienda, merendamos allí y volvemos a la hora de cenar?-. Preguntó Lucia.
- A mí me parece bien- dijo Maria.
-¿¡Pues entonces- exclamó Pablo-. A qué esperamos!?
- Chicos- preguntó Leonor- ¿Puedo ir con vosotros?
- ¡Claro!- exclamaron todos a la vez.
- Para organizarnos un poco más- empezó Alicia-cuando acabemos de comer vamos a nuestras cabañas, preparamos las cosas y los diez minutos nos vemos en el centro del campamento.
Y así lo hicieron. Todo estaba preparado, y todos muy excitados. Lucia y Pablo llevaban una mochila con todo tipo de alimento para hacer una gran merienda. Estaban a punto de salir del campamento cuando vieron una cabaña más grande de lo normal en la que ponia: "Se alquilan bicicletas a los campistas"
- ¿Y si cojemos unas bicicletas?- Preguntó Maria- Así tardaremos menos y será más divertido.
- ¡Si!- exclamó Sandra.
Entraron, alquilaron las seis bicis y se pusieron en marcha. Pedalearon hasta que vieron una explanada adecuada para poder "acampar". Se sentaron, ya con toda la comida puesta y empezaron a merendar. Al acabar los tres mayores se pusieron a hablar mientras que las demás fueron a explorar.
La primera en levantarse al oir el sonido fue Alicia.
- Venga chicos dijo la entusiasmada Alicia- que nos queda un largo día por disfrutar.
- Es verdad- siguió Maria levantandose de golpe- además, tengo ganas de ver nuestro nuevo horario para saber que nos toca hoy.
Poco a poco se fueron levantando.
- ¡¡Ooooah!!- exclamó Lucia mientras salían de la cafeteria- que sueño que tenía.
- Es que tú siempre tienes sueño- se burló Pablo.
Todos rieron.
Esto es lo que me gusta -continuó Sandra- levantarme por la mañana temprano, desayunar y reirme un poco.
Mientras iban al centro del campamento vieron que Leonor salía de su cabaña y fueron a saludarla.
- Hola -saludaron todos a la vez.
- Hola chicos- les contestó la sonriente rubita.
- ¿Tú tambien vas a buscar el horario? -le preguntó Maria.
- ¡Pues claro!- contestó Leonor riendo. -Si voy en vuestro grupo.
- Es verdad- rió Maria.
- ¿Vienes con nosotros a hacer las actividades? -Preguntó Alicia.
- De acuerdo, será divertido.
Todos fueron a por los horarios. Al llegar, vieron que Luís no estaba muy contento.
- Habeis llegado tarde.-Dijo luis en tono cortante.
- Lo siento- siguió Lucia-. Nos retrasamos un poco...
- ¡No hay excusas que valgan! La próxima vez os castigaré a todos. ¿Entendido?
- Siiiii...- dijeron en tono bajo.
-Y ahora id corriendo a la actividad que os toca, o tambien llegareis tarde.
Luís les dió el horario y los seis salieron corriendo.
- ¿Adonde se supone que vamos?- le preguntó Sandra a Pablo, que era el que llevaba el mapa.
- A la pista blanca del campamento.
-Eso significa- siguió Sandra-. Que hoy toca...
- ¡¡¡¡Futbool!!!- Exclamaron todos contentos.
- Que bien que lo pasaremos- dijo Pablo.
Al llegar al campo se dividieron en dos grupos y se pusieron a jugar. Al finalizar fueron a lavarse para comer.
- ¿Sabeis que nos toca después de comer?- preguntó la intrigada Alicia mientras comían.
- Haber haber...- dijo Sandra mientras cogía la hoja con el horario-. Tenemos toda la tarde libre para hacer lo que queramos.
- ¿Y si hacemos una excursión por la tarde por las montañas, cogemos la merienda, merendamos allí y volvemos a la hora de cenar?-. Preguntó Lucia.
- A mí me parece bien- dijo Maria.
-¿¡Pues entonces- exclamó Pablo-. A qué esperamos!?
- Chicos- preguntó Leonor- ¿Puedo ir con vosotros?
- ¡Claro!- exclamaron todos a la vez.
- Para organizarnos un poco más- empezó Alicia-cuando acabemos de comer vamos a nuestras cabañas, preparamos las cosas y los diez minutos nos vemos en el centro del campamento.
Y así lo hicieron. Todo estaba preparado, y todos muy excitados. Lucia y Pablo llevaban una mochila con todo tipo de alimento para hacer una gran merienda. Estaban a punto de salir del campamento cuando vieron una cabaña más grande de lo normal en la que ponia: "Se alquilan bicicletas a los campistas"
- ¿Y si cojemos unas bicicletas?- Preguntó Maria- Así tardaremos menos y será más divertido.
- ¡Si!- exclamó Sandra.
Entraron, alquilaron las seis bicis y se pusieron en marcha. Pedalearon hasta que vieron una explanada adecuada para poder "acampar". Se sentaron, ya con toda la comida puesta y empezaron a merendar. Al acabar los tres mayores se pusieron a hablar mientras que las demás fueron a explorar.
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