Una tarde de verano quedé con unas amigas para ir de compras por Palma. Estuvimos dos horas andando por diferentes tiendas y comprando todo lo que se nos antojaba. Llegamos a la calle de Jaime III.Allí vimos que habían puesto una nueva tienda un tanto extraña, llamada Camaplís. Era de muchos colores. Entramos. Por dentro era como una caravana hippie, pero con la peculiaridad de que estaba decorada solo con los motivos de las cuatro estaciones. Lo más extraño de todo es que no vimos nada expuesto ni dentro ni fuera de la tienda, así que le preguntamos a la dependienta que vendían en aquella tienda. Ella nos contestó que allí vendían trozos de estaciones. Nosotras no lo entendimos y ella nos enseñó un ejemplo; cogió unos polvos extraños del almacen, dijo: - Primavera- y sopló los polvos que se disolvieron en el aire. En un abrir y cerrar de ojos nos encontramos enque hacía menos calor, todo tenía un olor especial, a flores y del techo empezaron a caer pétalos de diferentes flores de colores. Al minuto, toda esta sensación desapareció. Ella nos acabó explicandonos que depende de cuanta cantidad gastases, duraría más o menos.
Salimos de la tienda un poco confusas y nos giramos por última vez para mirar aquella extraña peró fantástica tienda. ¡¡¡Para nuestra sorpresa, la tienda había desaparecido!!! Nos fuimos a casa pensando que todo había sido nuestra imaginación, ya que nunca volvimos a ver aquella tienda.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada