Llegué a casa después de un día de colegio. Nada más llegar entré a la cocina donde merendé como siempre. Luego me dispuse a hacer los deberes arriba, en mi habitación. Subí, peró , para mi sorpresa la puerta no se abría. Lo intenté con toda mi fuerza varias veces pero la puerta no se abrió. Un poco confusa se lo conté a mi madre. Ella subió arriba y con el mínimo esfuerzo consiguió abrirla y me regañó un poco por haberla hecho subir para nada, ya que tenía muchas cosas que hacer. Pensé que habían sido imaginaciones mías y continué la tarde con normalidad. Ya me había olvidado de la confusión con la puerta, cuando al día siguiente me volvió a ocurrir, pero al subir mi madre, con poco esfuerzo la podía abrir. Esta situación siguió ocurriendo durante toda una semana, hasta que me cansé y le dije a mi madre que llamara a un cerragero. Ella un poco extrañada lo llamó. Cuando el cerragero vino, examinó la puerta y dijo que estaba encantada de alguna manera, ya que era de importación índia. Des de que el cerragero nos explicó eso no ha vuelto a ocurrir nada extraño ya que al día siguiente compramos otra puerta para evitar incidentes.
FIN
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada